maria_angela_holguin_0

Por William Calderón Z.  – @BarberiaBarca 

PROFESION CONTRATISTA

Cómo Juampa le entrega semejante responsabilidad a Carlos Gustavo Arrieta, miembro también  de la junta de Reficar  y a Manuel José Cepeda, lobistas de la contratación estatal, expertos en Ley 80, que no son internacionalistas ni litigantes, los más bien pagos del Carnaval de la contratación en Colombia y la “salomónica” Canciller María Holguín, una ama de casa con el debido perdón de las distinguidas matronas por tan dolorosa  comparación,  heredó de sus mayores la bella costumbre de entregarlo todo a cambio de nada,  desde el Tesoro Quimbaya hasta unos picachos lugares untados de “rila”, como lo calificó despectivamente, desde las páginas editoriales del diario oficial El Tiempo,  el inolvidable Enrique Santos Montejo, Calibán, pater familia de todos los Santos y abuelo del presidente bolivariano .

LOS VERDADEROS INTERNACIONALISTAS

Como a Juampa y a sus áulicos se les olvido en qué país viven, les recordamos que Colombia tiene para su memoria histórica los nombres de José Joaquín Gori, hijo de uno de los pioneros del Derecho Internacional en Colombia; Luis López de Mesa, Alfonso López Michelesen,  Fernando Londoño y Londoño, (el más joven Canciller en la historia de la Republica); Enrique Gaviria Liévano,  Rafael Nieto Navia, ex juez Principal de la Corte Internacional de Justicia con sede en La Haya y primera autoridad en esta ciencia del Derecho y formador de envidiables promociones de abogados; Juan Daniel Jaramillo Ortiz, internacionalista, quien ha hecho parte de los tribunales de la antigua Yugoeslavia y Ruanda, consultor de Naciones Unidas y la OEA

LOS COLUMNISTAS

En Colombia, las más importantes voces de opinión se dejaron venir ante los desatinos de nuestra Canciller María Holguín clamando al unísono  por su renuncia: desde su pulpito radial, ubicado en la gran manzana de RCN, el ex ministro Fernando Londoño Hoyos; otros –como el otrora diario de los Cano desde  las páginas del Espectador en sus notas editoriales–  describe cómo desde Colombia se patea el tablero; Maria Isabel Rueda, escribió  en negrilla: “Era ingenuo suponer que semejantes burócratas internacionales se iban a desprender de la competencia que justifica sus elevados ingresos”. Por su parte, Salud Hernández planteó que Juampa “socializa los fracasos y monopoliza los éxitos”. Con el título de “Aplazar” por triplicado se dejó venir Mauricio Vargas. “Nos derrotaron…aceptémoslo” (Cecilia López Montaño) Hernando Gómez Buendía hace una profunda radiografía de nuestro periplo diplomático con Nicaragua.  Jorge Eliseo Cabrera también lo resume  en su columna de opinión. Y las destacadas notas editoriales de El Nuevo Siglo, salidas del magín de Nieto Navia.  Veámoslo a continuación:

“CUANDO”, POR RAFAEL NIETO NAVIA

A mediados de los 90 se vislumbraba que Nicaragua estaba preparando una demanda sobre San Andrés ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), se le sugirió al gobierno que denunciara el Pacto de Bogotá y retirara su aceptación de la jurisdicción de la Corte. Se dijo entonces que el Pacto llevaba el nombre de nuestra capital y había sido muy querido por el doctor Carlos Lleras quien lo ratificó. A finales de 2001 se retiró la aceptación de jurisdicción pero, al día siguiente, Nicaragua presento la demanda que estaba lista sobre el escritorio del embajador.

CUANDO

A principios del siglo le “tocaba el turno” a Colombia de elegir un juez en la CIJ, se desistió de hacerlo porque se molestaban los Nicas

OTRAS DOS OPINIONES DE VALIA

Razón tiene Juan Daniel Jaramillo cuando en brillante intervención en el Centro de Estudios Nacionales Los Pajaros Dormidos pidió la renuncia de la señora María Holguin por incompetente y desafortunada para pensar, al sostener que  “Arrieta y Cepeda montaron a Colombia en la aventura suicida”. Lo propio hizo desde Miami el reconocido  periodista  Eucario Bermudez  cuando desde “El Notiloco.com” tildó de incapaz a la Canciller María Holguín.

DOS APODERADOS PERDIDOS

Vieron en una calle de La Haya a dos abogados con cara de bogotanos embolatados preguntando dónde quedaban las oficinas del Tribunal de La Haya… ¿Saben quiénes eran los extraviados? Pues los doctores Carlos Gustavo Arrieta y Manuel José Cepeda, quienes como de costumbre, cuando pierden, ganan, porque se meten a los bolsillos sus buenos millones de euros, aunque hayan hecho muy mal su trabajo.