Columna del representante Álvaro Hernán Prada Publicada en el Diario el Huila el 21 de noviembre de 2016.

Era más fácil continuar sus políticas, que mantuvieron al Gobierno de la seguridad democrática en niveles superiores al 80 % de popularidad durante todo su mandato. No contento con ello, llegó a perseguir a quien fuera su jefe y sus amigos, varios de ellos colegas en el Gobierno. La opinión pública le cobro muy rápido a santos su traición, así que buscó la excusa para agrupar la izquierda colombiana. La paz, fue la recomendación de chaves, su nuevo mejor amigo y de los Castro. El beneficiario sería las FARC. Ese era el pago acordado.

Su Gobierno no ha podido ser peor. Los colombianos sentimos desgobierno, corrupción, abandono del país necesitado, y la estrategia: el engaño permanente. Los últimos 3 son la reforma tributaria, la respuesta ante el Hackergate y el conejo de La Habana. Las 3 son muy graves, pero la campeona es el montaje delincuencial realizado desde la casa de Nariño para acabar la vida de Zuluaga y su familia y de paso destruir la democracia.

Casi 3 años después, se destapa la olla podrida del Gobierno Santos. El presidente, único jefe del almirante Álvaro Echandía al parecer se aseguró de ganar las elecciones como fuera necesario. Para eso tenía plan A, B y C. Utilizó la DNI para un infiltrar a su contendor. Echandía ya contaba con la experiencia por el montaje al almirante Arango Bacci y había probado lealtad al perseguidor. Lo llamaron “Operación Penetración” y consistía en infiltrar la campaña presidencial y dar un golpe a la opinión antes de la segunda vuelta. Lo hizo luego de que el candidato del Centro Democrático ganó la primera vuelta, con el fin de lograr su reelección.

Todo, según él, es posible en nombre de la paz. Es un dictador con excusa para robar, tratar de acabar la oposición y según el miedo del ex director del CTI expresado en su cuenta de Twitter, hasta para matar, mencionando el asesinato del testigo en el caso de Arango. Solo había visto algo similar en la exitosa serie de Netflix House of Cards, donde la ambición del poder permite al presidente matar y hacer lo necesario para conseguir sus objetivos.

Y como la paz es la excusa, Santos se apresuró al anunciar el sábado anterior el nuevo Acuerdo con las FARC, cuando no habían terminado de redactarlo. ¿Por qué lo hizo? Porque las FARC han sido cómplices de todo lo ocurrido en su desgobierno. Ahora le mandan el nuevo salvavidas para desviar la atención sobre el escándalo del Hackergate y decidieron mostrar el conejo a los colombianos.

Estamos obligados a pedir explicaciones. En el Congreso haremos el debate que solicité. Pero conociendo los implicados, es mejor irnos preparando para un paro nacional por la gravedad de lo ocurrido. Si santos se robó las elecciones tiene que irse y ya. Y que la paz se construya entre todos los colombianos bajo la garantía de otro gobernante legítimo y con credibilidad.alvaro-hernana-prada-cd-huila