LOS COMBOS
Los combos para los convencionistas empiezan en 200 mil pesos para quienes estén cerca de Bogotá y pueden subir hasta los 800 mil pesos cuando es menester costear el viaje de algún convencionista que se encuentre en la costa caribe o al sur en la “nueva Colombia”. Estos rubros, por supuesto, como tantos en las campañas que siempre se vuelan los topes, jamás dejarán rastro. Esta vez no van a cometer el error de no hacer el seguimiento correspondiente, anotando quién viene, cuánto recibe, cómo voto y cuánto debe recibir después de la convención.

LOS CONTRATISTAS

La lista más importante es la lista de contratistas de todo orden, a quienes les renovaron el contrato en junio, y que por supuesto estarán a favor de cualquier cosa que les permita poder hacer mercado. El gobierno hará todo lo que tenga que hacer para aceitar las maquinarias de sus aliados. Puestos, contratos, “favores”. Esta vez Santos no se va a quedar esperando con un discurso bajo la manga.

SUSTO EN EL BARRIO LA SOLEDAD
Después de lo anunciado los parlamentarios haran todo lo que tengan que hacer para respaldar al Presidente Bolivariano , las bases del partido empezaron a organizarse para vovler a derrotar a la clase parlamentaria. Por ello, nos informan que en el Directorio Nacional, donde la tostada ha recibido suficiente mermelada, hay una mayoría a favor de aplazar la convención conservadora hasta después del plebiscito.

LO IMPORTANTE SON LOS PUESTOS
El Partido Conservador, el partido de Caro y Ospina, el partido llamado a asumir las banderas del orden y la autoridad, es hoy un zaperoco. Es un conjunto de facciones personalistas sin ideas que solo buscan mantener su cuota de poder, pues como siempre lo ha sostendio Roberto Gerlein “uno con el Presidente no pelea” y “lo importante son los puestos”.

Decía Laureano Gómez: “Hay del Partido Conservador, si olvidando la doctrina, se envenena con los personalismos”. Está muriendo envenenado. Triste.