ALVAREZ-GARDEAZABAL

Por: El Jodario

Los leguleyos siguen existiendo do en Colombia y en el Consejo de Estado si que mas. El caso del gobernador de Caldas, Guido Echeverri, es la demostración de que cuando en este país no se quiere cumplir la ley , de nada valen ni principios ni ética.

Guido Echeverri quiso ser de nuevo gobernador de Caldas en 2016, por encima de las leyes vigentes que prohíben expresamente que quien haya ejercido el cargo en el período anterior pueda aspirar a ser reelegido.Él ejerció como gobernador de Caldas desde 2012 hasta 18 meses antes de la elección.No pudo completar el período.El Consejo de Estado le anuló su credencial por violación expresa de la ley.

Pegado de que no lo habían destituido sino anulado, se volvió a presentar el año pasado ,ganó y se posesionó el 1 de enero de 2016 .El Consejo de Estado aceptó la demanda y le suspendió de nuevo en el cargo mientras fallaba dizque de fondo.

Guido, desde entonces, sin ninguna vergüenza, ha interpuesto toda clase de recursos aclaratorios, trucos de leguleyo y recusaciones de aferrado al puesto y ha prolongado miserablemente su estadía en el cargo.

Por supuesto ha logrado algunos de sus objetivos. Firmó el pingüe contrato de intercambio de Licores con Antioquia para al final no vender Ron Viejo de Caldas en su departamento y quedar inundado por el aguardiente antioqueño. Y está a punto de adjudicar, antes de irse,2 grandes licitaciones, la de Hidromiel 2 y la de Hidroarma por casi 1.600 millones de dólares. Con razón los leguleyos lo atornillan a un puesto que no debe seguir ejerciendo. En este país tarifado, la ley no manda. Manda otra cosa